
El reloj sigue marchando… me busca
el suave ronroneo de la mañana.
El reloj sigue marchando, tú duermes,
conversa con la noche tu compañía.
El reloj sigue marchando, tú callas.
El calicó de la cama vacía, llora.
Visítame en sueños, por un momento,
volvamos el tiempo; reloj, no marches.
***
Este pequeño poema lo escribí como parte de una asignatura para un curso. Está dedicado para mi gatita, quien cruzó el arcoíris. Por siempre en mi corazón.

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